Con estas entradas al Monumento a Washington tendréis horario asignado y os aseguraréis el acceso a uno de los puntos más visitados de DC. Al reservar con antelación, os saltaréis las tediosas colas de las taquillas y disfrutaréis de las mejores vistas de la capital estadounidense desde 169 metros de altura.
Monumento a Washington, el tributo al Padre de la Patria
El Monumento a Washington no es solo un mirador; es un testimonio de la fascinante historia de los Estados Unidos. Con esta entrada, conoceréis el porqué de esta estructura de 169 metros de altura que domina el horizonte de DC.
La idea de erigir un monumento en honor a George Washington, héroe de la Guerra de Independencia y primer presidente del país, surgió incluso antes de que terminara el conflicto. Se buscaba inmortalizar al "Padre de la Patria" como pilar fundamental de la nueva democracia. En 1833, la Washington National Monument Society comenzó a recaudar fondos para un diseño que originalmente incluía un panteón circular con columnas, idea que fue descartada por su elevado coste, dando paso al obelisco de estilo egipcio que vemos hoy.
La primera piedra se colocó el 4 de julio de 1848, utilizando mármol de Maryland. Sin embargo, la construcción se interrumpió durante 25 años debido a la falta de fondos y al estallido de la guerra civil estadounidense. Si os fijáis bien en la fachada exterior, notaréis un cambio de color en el mármol a unos 45 metros de altura. Es la cicatriz de la historia: cuando se retomó la obra en 1879, el mármol procedía de una cantera distinta.
El monumento fue finalmente completado en 1884 y dedicado oficialmente el 21 de febrero de 1885. En el momento de su inauguración, era la estructura más alta del mundo, superando a la catedral de Colonia, un récord que ostentó hasta que se terminó la Torre Eiffel en París en 1889.
¿Por qué subir al mirador del Monumento a Washington?
Con vuestra entrada sin colas, ascenderéis directamente en el ascensor hasta la cima del Monumento a Washington y disfrutaréis de una perspectiva única sobre los edificios más emblemáticos de la nación. Además, gracias a la guía digital en español que tenéis incluida, podréis identificar fácilmente:
- La Casa Blanca y el Capitolio de los EE. UU.
- El National Mall y el Monumento a Lincoln.
- El Pentágono y el Cementerio de Arlington al otro lado del río Potomac.
- La Catedral Nacional de Washington.
¿Por qué reservar con antelación?
El acceso al mirador del Monumento a Washington es limitado y las entradas suelen agotarse rápidamente, especialmente en temporada alta. Esta entrada os permite garantizar vuestro acceso sin depender de la escasa disponibilidad en taquilla, permitiéndoos organizar vuestro itinerario con total tranquilidad.