Dadle un capricho a vuestro paladar con esta ruta gastronómica por Nueva Orleans. Degustaréis los platos más típicos de la ciudad sureña como el beignet.
Itinerario
Nos encontraremos en Jackson Square, a orillas del río Mississippi, cuna del crisol de culturas que han ido formando una de las gastronomías más destacadas de toda la geografía estadounidense.
Es a través de los puertos de Nueva Orleans por donde fueron entrando los ingredientes que formarían algunas de las deliciosas recetas que probaremos a lo largo del tour. Durante el recorrido, haremos un total de cuatro paradas y cataremos hasta cinco variedades de platos diferentes para agradar nuestros paladares.
Conoceremos la historia de la gastronomía de Nueva Orleans gracias a nuestro guía y comenzaremos probando el pastel más famoso de la ciudad: el beignet. Este delicioso dulce es utilizado en los típicos desayunos sureños. ¡Es de lo más esponjoso!
Continuaremos paseando por el Barrio Francés hasta llegar a The French Market, el mercado público más antiguo de América. A día de hoy, este mercado es un espacio culinario moderno donde encontraréis algunos de los locales más innovadores de Nueva Orleans, pero que mantienen la esencia de los platos tradicionales.
Seguiremos por el Barrio Francés y sus calles, donde probaremos una gran cantidad de mariscos de calidad y conoceremos las salsas picantes y especias más utilizadas en sus recetas. ¿Sabíais que el tabasco es uno de los ingredientes fundamentales en esta cocina? Las salsas son algunas de las más sabrosas de Louisiana, y gran parte de la culpa la tiene el tabasco.
Siguiendo con nuestra ruta gastronómica guiada, probaremos uno de los platos más conocidos de todo Nueva Orleans. ¿Habéis oído hablar de la cultura cajún? Es el momento de disfrutar de sus sabores. Tampoco podremos dejar de probar el gumbo, un guiso que mezcla influencias francesas, africanas y nativas americanas. ¡Una auténtica delicia!
Finalmente, y para acabar con un toque dulce, degustaremos el tradicional dulce realizado con caña de azúcar y nueces, dos productos locales. ¡Un lujo para el paladar!