Descubrid la auténtica esencia cervecera e industrial de la capital irlandesa en esta visita guiada por Dublín con entrada a la Guinness Storehouse. ¡Con pinta incluida!
Tour por Dublín y la Guinness Storehouse
El día de la visita, nos reuniremos en Barnardo Square, junto al Ayuntamiento de Dublín. Durante el recorrido, nos trasladaremos al siglo XVIII para descubrir por qué en aquella época beber cerveza era más seguro que beber agua corriente y cómo un joven Arthur Guinness convirtió esa situación en un imperio.
Continuaremos hacia Parliament Street para hablar de la arraigada cultura de los pubs irlandeses y, después, nos dirigiremos al patio del Castillo de Dublín, antiguo centro del poder británico.
Frente a la imponente Catedral de San Patricio y en la histórica Bull Alley Street, aprenderemos cómo la fortuna y las donaciones de la familia Guinness ayudaron a conservar y a salvar del derribo algunos de los monumentos más icónicos de la ciudad.
A continuación, nos adentraremos en el barrio obrero de The Liberties. Paseando por Francis Street y frente al antiguo mercado de Iveagh, conoceremos las duras condiciones de vida de las clases trabajadoras.
Después, subiendo por Thomas Street, recordaremos el curioso Gran Incendio del Whiskey de 1875 y contemplaremos la St. Patrick’s Tower, testimonio de la época dorada en la que el barrio albergaba las destilerías de whiskey más importantes del mundo.
El tour por Dublín concluirá en las puertas de la legendaria Guinness Storehouse. El guía se despedirá y podréis acceder de forma independiente con vuestra entrada. Durante vuestra visita por esta histórica fábrica, descubriréis los secretos de elaboración de la cerveza negra, recorrer sus salas de degustación y admirar sus célebres campañas publicitarias. Todo ello, con una audioguía en español para desvelaros cada detalle de sus rincones.
Como broche de oro, subiréis a la séptima planta para disfrutar de una pinta de Guinness en el célebre Gravity Bar, donde podréis contemplar unas impresionantes vistas panorámicas de los tejados de Dublín.
La experiencia completa durará unas tres horas.